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@Carlos López

Sa Foradada, el recuerdo de una antigua batalla contra piratas

En un extremo de la Serra de Tramuntana se extiende una curiosa península con un agujero en su punta. El mirador de Son Marroig, que ofrece una de las mejores vistas de Sa Foradada, es uno de los lugares preferidos por los mallorquines para ir a contemplar una preciosa puesta de sol.

El origen del “forat”, palabra catalana que significa agujero y que da nombre a este enclave, no está muy claro. Cuenta la leyenda que la roca habría quedado dañada de esta forma tan artística en el siglo XVI, durante una de las numerosas contiendas entre oriundos y piratas, cuando un cañonazo impactó en la famosa roca.

Para ir al mirador de Sa Foradada hay que tomar la carretera Ma10 de Valldemossa a Deià, y en el kilómetro 65,800 hay que salir en dirección a las casas de Son Marroig. Aquí encontrarás un pequeño parquink para dejar el coche. Pero para llegar lo más cerca posible de la roca agujereada y de la bella cala que hay junto a ella, es necesario realizar una pequeña excursión de descenso, de una hora de duración, aproximadamente. Aunque recomendamos hacerla lo más lentamente posible para disfrutar al máximo de este rincón mallorquín inigualable.

Una vez abajo del todo, las aguas turquesas dan la bienvenida a los excursionistas, muchos de los cuales se animan a darse un baño en su singular cala pedregosa. Una gran recompensa tras la excursión también es ver los cambios de luces a lo largo del día que terminan con una puesta de sol incomparable. ¡Que lo disfrutéis!